MONOPOLY2

Prácticas Monopolísticas Relativas

Las prácticas monopolísticas relativas o verticales consisten en actos, contratos, convenios, arreglos o las combinaciones realizados por una empresa con poder en el mercado, con el  objeto o efecto de desplazar indebidamente a otros agentes del mercado, impedir sustancialmente su acceso o establecer ventajas exclusivas en favor de una o varias personas.

Debido a que estas conductas pueden tener efectos pro competitivos en el mercado, para determinar su ilegalidad se deben comprobar tres elementos:

Que el agente económico que comete la práctica tiene poder sustancial en el mercado relevante, artículos 13, 14 y 15 de la  Ley N 7472.

Que ha incurrido en alguna de las conductas descritas en el artículo 12 de la Ley.

Que la práctica tiene o puede tener el objeto o el efecto de desplazar indebidamente a otros agentes económicos del mercado, impedir sustancialmente el acceso al mismo o establecer ventajas exclusivas a favor de una o varias personas.

 

El artículo 12 define las prácticas monopolísticas relativas como:

 

Distribución exclusiva según cliente, zona o tiempo

El inciso a) del artículo 12 tipifica como una práctica monopolística la fijación, la imposición o el establecimiento de la distribución exclusiva de bienes o servicios, por razón del sujeto, la situación geográfica o por períodos de tiempo determinados, incluyendo la división, la distribución o la asignación de clientes o proveedores, entre agentes económicos que no sean competidores entre sí.

Esta práctica se presenta cuando un agente con poder sustancial en el mercado les indica a sus distribuidores, otorgándoselos en exclusiva, las zonas geográficas, los clientes o los períodos de tiempo en los cuales deben trabajar.

Esta práctica puede tener efectos positivos al permitir a las empresas competir eficientemente, especialmente en aquellos casos en que existe una fuerte competencia entre los agentes económicos. El mayor problema se presenta cuando no hay una competencia activa en el mercado, ya que puede llevar al establecimiento de pequeños monopolios.

 

Imposición de precios u otras condiciones

El inciso b) del artículo 12 tipifica como una práctica monopolística la imposición de precio o las demás condiciones que debe observar un distribuidor o proveedor, al vender o distribuir bienes o prestar servicios.

Esta conducta puede ser efectuada por empresas con el fin de restringir la competencia y desplazar a otros competidores, a través de la imposición de precios o condiciones a los distribuidores o comerciantes. No obstante, aquellas recomendaciones o sugerencias sobre el precio de reventa que hace el productor o el proveedor del producto a sus clientes, no son necesariamente prohibidas, siempre que no exista un medio de coerción para su cumplimiento.

 

Ventas condicionadas o atadas

El inciso c) del artículo 12 tipifica como una práctica monopolística la venta o la transacción condicionada a comprar, adquirir, vender o proporcionar otro bien o servicio adicional, normalmente distinto o distinguible, o sobre la reciprocidad.

Esta práctica consiste en que el comprador está obligado a adquirir un producto como requisito para la adquisición de otro distinto, y no existen alternativas disponibles para el adquiriente, dado el poder en el mercado del proveedor. De esta forma, las empresas logran mantener su participación en el mercado al aprovecharse de las necesidades de sus clientes.

 

Convenios de exclusividad

El inciso d) del artículo 12 tipifica como una práctica monopolística la venta o la transacción sujeta a la condición de no usar, adquirir, vender ni proporcionar los bienes o servicios disponibles y normalmente ofrecidos a terceros.

Esta práctica consiste en un contrato bajo el cual el comprador promete adquirir un determinado producto a un único vendedor, no adquiriendo así el mismo producto que ofrece la competencia.

Este tipo de prácticas, por lo general restringen la entrada de terceros al mercado relevante o implican el desplazamiento de agentes económicos, limitando las opciones para el consumidor y para el comerciante.

 

Boycott vertical

El inciso e) del artículo 12 tipifica como una práctica monopolística la concertación entre varios agentes económicos o la invitación a ellos para ejercer presión contra algún cliente o proveedor, con el propósito de disuadirlo de una conducta determinada, aplicar represalias u obligarlo a actuar en un sentido específico.

Esta práctica puede dar lugar a un desplazamiento indebido de agentes económicos o a la imposición de barreras de entrada.

 

Depredación de precios

El inciso f) del artículo 12 tipifica como una práctica monopolística la producción o la comercialización de bienes y servicios a precios inferiores a su valor normal.

Esta práctica es conocida como "depredación de precios" que consiste en fijar los precios de venta de los servicios o productos por debajo de su costo, con el fin de desplazar competidores del mercado y posteriormente tener rentas monopólicas.

 

Actos deliberados que induzcan a la salida de competidores

El inciso g) del artículo 12 tipifica como una práctica monopolística en general, todo acto deliberado que induzca a la salida de competidores del mercado o evite su entrada.

Estas conductas son actos expresos y evidentes que no estén contemplados dentro de los primeros incisos del artículo 12. Algunos ejemplos de este tipo de actos lo pueden constituir la negativa de trato, la discriminación en precios u otras conductas que sobrepasen el lógico y normal interés que tiene toda empresa para aumentar su participación en el mercado, o defender la actual.